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Reciclar un par de parlantes que quedaron guardados, armar el primer monitor para escuchar mezclas con más detalle, reemplazar un tweeter quemado por otro compatible en rango de frecuencia o sumar un puerto bass reflex a un gabinete sellado que quedó chico. Antes de elegir el kit conviene mirar la impedancia y la potencia RMS del amplificador, y medir el lugar donde va a quedar la caja. En el catálogo hay gabinetes de MDF y multilaminado, crossovers pasivos de dos vías, parlantes full range y coaxiales, terminales banana, rejillas metálicas, tornillería, sellos de goma y amortiguantes. Las notas de taller explican cómo calcular el volumen interno, dónde ubicar el puerto y qué pegamento aguanta la vibración sin agrietarse. Si querés una mano para elegir según tu equipo, escribinos por WhatsApp.
Antes de comprar conviene despejar dudas de taller: qué parlante aguanta tu amplificador, cuánto volumen interno necesita el gabinete y qué hacer con un par de parlantes viejos que quedaron guardados. Acá van las consultas que más se repiten en la sección de escenarios, con respuestas concretas y sin vueltas.
Primero mirá la impedancia y la potencia RMS de cada parlante. El crossover de dos vías que ofrecemos trabaja con un corte típico entre 2.5 kHz y 3.5 kHz, así que el tweeter tiene que responder bien por encima de esa frecuencia y el woofer por debajo. Si el tweeter es de rango muy corto o el woofer sube con picos raros, conviene ajustar la pendiente o buscar otro corte. En la ficha del kit está el diagrama con la polaridad del tweeter, que es donde más se equivoca la gente al soldar.
Se puede, pero el volumen interno manda. Un gabinete pensado para sellado suele tener menos litros que uno ventilado, y si el puerto queda mal calculado el resultado es un refuerzo descontrolado en graves bajos. Lo razonable es medir el volumen real con el parlante montado, restar el espacio que ocupan refuerzos y crossover, y recién ahí definir el diámetro y el largo del tubo. Si el gabinete ya está pegado y no hay margen, a veces conviene dejarlo sellado y sumar amortiguante en las paredes.
Para las juntas del gabinete, el adhesivo de montaje para madera con base de poliuretano funciona bien porque queda algo flexible y no se cristaliza con el movimiento. La cola vinílica clásica también sirve si las piezas están bien encastradas y prensadas, pero es más rígida. Lo importante es limpiar el MDF antes de pegar, atornillar mientras fragua y sellar por dentro con silicona neutra o sellador acrílico para que no queden pérdidas de aire en las esquinas.
Antes de armar nada, medí la impedancia de cada parlante con un multímetro y revisá que la suspensión no esté vencida. Si el cono está sano y la bobina no roza, se puede pensar en un gabinete nuevo. Ahí entrás en la sección de escenarios: revisás el amplificador que tenés, ves qué potencia RMS entrega por canal y elegís un kit de gabinete acorde al diámetro del parlante. Si el tweeter original está quemado, se reemplaza por uno compatible en rango de frecuencia y se ajusta el crossover.
Sí, es uno de los usos más comunes. El kit de 6.5 pulgadas viene con cortes predefinidos y un volumen calculado de 12 litros sellado o 15 litros con bass reflex, que es un rango razonable para escuchar mezclas con más detalle que en un parlante de escritorio. Igual conviene tener en cuenta el espacio disponible: un monitor cerca de la pared cambia la respuesta en graves. Las notas de taller explican cómo ubicar el puerto y cómo sellar las juntas para que no aparezcan ruidos raros.
Sí. En la sección de proyectos hay fotos del proceso de armado, con gabinetes de MDF y multilaminado, crossovers soldados a mano y detalles de terminación. No son una garantía de resultado, pero sirven como referencia real de cómo se ve un armado paso a paso y qué cosas suelen complicarse. Si querés comparar criterios antes de elegir, también podés mirar las preguntas frecuentes y los escenarios según amplificador y espacio.
Si tu caso no aparece acá, podés revisar las preguntas frecuentes completas o escribirnos directo desde la página de contacto.
Antes de elegir el kit, conviene tener a mano dos datos: la impedancia del amplificador y el espacio real donde va a quedar el gabinete.
Si estás reciclando un par de parlantes viejos, armando tu primer monitor de estudio o reemplazando un tweeter quemado, la consulta arranca por ahí. Con la impedancia, la potencia RMS y el litraje disponible ya se puede orientar la elección entre un gabinete de MDF sellado, uno con puerto bass reflex o un crossover pasivo de dos vías acorde al rango de frecuencia que buscás. No hace falta que tengas todo resuelto: escribinos con lo que sepas del equipo y del lugar, y seguimos desde ese punto.
Escribir por WhatsApp para elegir el kitSi preferís ver primero el detalle técnico, podés revisar el kit de crossover pasivo de dos vías o volver al catálogo completo de SpeakerModKit.